Romper las cadenas de dolor generacional.
Es tiempo de hacer visibles las pautas repetitivas de sufrimiento que se heredaron de nuestras familias. Romper los ciclos de dolor es posible por medio de nombrar, confrontar, romper silencios, renunciar y honrar la existencia del traumatismo intergeneracional. Nuestra familia es nuestro origen, pero no necesariamente nuestro destino.
La “transmisión intergeneracional del trauma” se refiere a un proceso por el cual la vivencia traumática de los padres está actualmente afectando negativamente a sus hijos al interferir con su desarrollo socioemocional y su salud mental óptima.
BLOG
- ¿Relación sana o vínculo narcisista? Señales que necesitas reconocer
- Cuando el amor se acaba… ¿hay vuelta atrás?
- Las cosas horribles que nos hicieron: Trauma, recuperación y justa rabia | Christian Ortíz.
- Hacer tribu en tiempos de aislamiento: una práctica de cuidado y resistencia – Christian Ortíz
- El universo no paga la renta: Sobre el engaño espiritual y la desigualdad.


Descubre más desde Psicología Profunda
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
